C/Prado, nº17 45126 Cuerva (Toledo)

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Casa rural Las Eras

Situación

Este municipio castellano manchego se encuentra en las cercanías de los Montes de Toledo, a 30 km al sur de Toledo y linda con las poblaciones de Totanés, Pulgar, Las Ventas con Peña Aguilera, Menasalbas y Gálvez.

El arraigo del poeta Garcilaso de la Vega y de su familia proviene de su condición de dueños de este señorío. Entre las joyas arquitectónicas que podemos contemplar destacan la iglesia de Santiago Apóstol, la plaza de la villa y su Palacio Colegio de Gramáticos.

Datos de interés

Por primera vez se cita “El Villar de Corva” en el 1220. Pudiera significar “caserío curvo, no derecho, el que llegaba por camino torcido”. En un documento del siglo XVI se dice que el primer nombre que tuvo el pueblo fue el de “Peñaflor”.

Después, al adquirirla el adelantado Juan Carrillo, le da el nombre de “Villacarrillo”; cambiando este nombre por el de “Cuerva”, cuando pasa a la familia de Garcilaso de la Vega.

Qué veremos

La iglesia data del siglo XV y XVI, como curiosidad destacar que fueron los vecinos los que sufragaron parte de su construcción. Guarda una estrecha relación con la familia de los Lasso de la Vega, prueba de ello es la presencia del escudo familiar en la parte trasera del edificio.

Entre sus bienes más preciados destaca un cuadro de la Última Cena de Luis Tristán, discípulo del Greco, y una preciosa escultura gótica de la Virgen. 

 

Alojamiento en Las Eras

Casa Las Eras es una Casa Rural ubicada en el pueblo de Cuerva, localidad perteneciente a la provincia de Toledo, comunidad de Castilla La Mancha.

– La capacidad del Alojamiento Rural permite hospedar a un mínimo de seis personas y un máximo de nueve. La vivienda tiene dos dormitorios dobles con cama de matrimonio, y dos dormitorios dobles con camas individuales. Ademas la Casa Rural Las Eras tiene una terraza, mobiliario de jardin y barbacoa.

La cocina está completamente equipada con: Microondas, Lavavajillas, Lavadora, en la sala de estar – Colección de juegos, Cocina, Televisión, Calefacción, dos cuartos de baño compartidos.
Documentación sobre la zona, Cuna disponible, Acceso internet.

Artesanía (piel y marroquinería)
Historia y monumentos
Senderismo y actividades al aire libre
Actividad cinegética

Lugares para visitar

Toledo

Consuegra

Tembleque

Ventas con Peña Aguilera

Parque nacional de Cabañeros

Toledo es un municipio y ciudad de España, capital de la provincia considerado individualmente como una comarca en la división realizada por la Diputación provincial desde un punto de vista estrictamente de geografía física. La ciudad es puerta de la comarca natural de La Sagra, que tradicionalmente se ha considerado que comenzaba en la propia puerta de Bisagra.

Toledo es conocida como «La ciudad Imperial» por haber sido la sede principal de la corte de Carlos I y también como «la ciudad de las tres culturas», por haber estado poblada durante siglos por cristianos, judíos y musulmanes.

La ciudad está situada en la margen derecha del Tajo, en una colina de cien metros de altura sobre el río, el cual la ciñe por su base, formando un pronunciado meandro conocido como Torno del Tajo. Tiene una configuración dispersa con barrios muy separados del núcleo principal: el de Azucaica, en la orilla derecha del río y que tiene su origen en una antigua pedanía de la ciudad, dista unos 7 km del centro de la ciudad, mientras que el de Santa María de Benquerencia, situado prácticamente enfrente del anterior en la margen izquierda del Tajo, sitúa su centro a unos 8 km del de la ciudad.

La historia de la ciudad se remonta a la Edad del Bronce. Fue un importante centro carpetano hasta su conquista romana en 193 a. C. Quedan diversos restos de la actividad romana en la ciudad, como el acueducto o el circo. Tras las invasiones germánicas, la ciudad se convertirá con Leovigildo en capital, y posteriormente, principal sede eclesiástica, del Reino Visigodo. En el año 711, después de una resistencia moderada, Toledo es conquistada por los musulmanes dirigidos por Táriq ibn Ziyad. Durante el dominio musulmán, la antigua capital visigoda se caracterizó por su oposición e individualismo, concretado en la Taifa de Toledo. Alfonso VI reconquista la ciudad en 1085. Durante la edad moderna la ciudad destacó como sede de los Reyes Católicos y por su participación en la Guerra de las Comunidades de Castilla. Al trasladarse la corte a Madrid en 1561 la ciudad entró en decadencia, acentuada por la crisis económica del momento. Ya en época contemporánea, Toledo y más concretamente su Alcázar se convirtió en un símbolo de la Guerra Civil durante su largo Asedio del Alcázar. En 1983 se convirtió en capital de Castilla-La Mancha, manteniendo la capitalidad de la provincia homónima.

Tradicionalmente, la industria metalúrgica ha sido la base económica, sobre todo por la fabricación de espadas y cuchillos. En la actualidad la gran mayoría de la población se dedica al sector servicios, que también refleja el mayor número de parados. En cuanto a infraestructuras, la ciudad cuenta con diversas carreteras, incluida una autopista de peaje. Existe una línea de ferrocarril de AVE que conecta Toledo-Madrid en menos de media hora. Cuenta además con diversas infraestructuras sanitarias, incluido un Hospital Nacional de Parapléjicos, deportivas y militares, como la Academia de Infantería.

En cuanto a la cultura, Toledo cuenta con numerosos lugares de interés y es Patrimonio de la Humanidad desde 1986. Entre ellos se destacan el Monasterio de San Juan de los Reyes, gótico isabelino del siglo XV, y la Catedral de Santa María, de estilo gótico del siglo XIII. Toledo ha sido también lugar de nacimiento o residencia de artistas como Garcilaso de la Vega o El Greco entre otros muchos.

 

El término “Consuegra” se deriva de la antigua ciudad pre-romana de Consabura que significa “la confluencia del río Sabo”. Sabo sería el antiguo nombre del río Amarguillo.

El municipio se encuentra situado en la falda de un cerro en la comarca de La Mancha. Su término municipal linda al este con Madridejos, al norte con Mora y Turleque, al oeste con Urda y Los Yébenes, en la provincia de Toledo, y al sur con Villarrubia de los Ojos en la de Ciudad Real.

Comprende los montes Valdespino, Dehesa Nueva, Sierra Luenga, la Mata, la Serna, Serrezuelas, la Gineta y la Alberquilla. El río Amarguillo, seco en verano (aunque fue motivo de una gran inundación en 1891), que nace en los Montes de Toledo (dentro del término municipal de Urda) y lo atraviesa de oeste a este hasta verter su agua en el río Guadiana.

Sobre el monte Calderico se asentaron en el siglo VI a. C. los primeros pueblos íberos, dada su importancia estratégica para la transhumancia.

Con las guerras púnicas se produce la conquista y asentamiento de una ciudad romana (la antigua Consaburum nombrada por Plinio), a los pies del Cerro Calderico, al ser abandonado el poblado situado sobre éste. Consuegra alcanzó un gran desarrollo, siendo la principal ciudad de la Carpetania, un punto clave en los caminos hacia el norte y el sur. Se construyeron puentes, vías, una presa, un acueducto y un circo. Consuegra es citada por autores clásicos como Tito Livio o Ptolomeo. Por ella discurría la calzada romana llamada “Vía Laminium”.

La mayoría de la población hispana y goda permaneció con la llegada de los árabes. El castillo se remonta a esta época. En el año 1085 cae Toledo ante Alfonso VI de Castilla. Parece que Consuegra había pasado a manos de Castilla en 1083. En el año 1097 moría en la batalla de Consuegra el hijo de El Cid Campeador, Diego. En esta batalla, los ejércitos de Castilla mandados por el rey Alfonso VI, fueron vencidos por los almorávides al mando de Yusuf ibn Tasufin, cambiando de nuevo de manos. Fue reconquistada posteriormente por los cristianos.

En 1150 Alfonso VII entregó a su vasallo Rodrigo Rodríguez el castillo. En 1183 la población, junto a su alfoz, fue donada por Alfonso VIII, con la aprobación del papa Lucio III a la Soberana Orden del Hospital de San Juan de Jerusalén (Orden de Malta), que nombró a Consuegra cabeza del Gran Priorato de Castilla y León, en La Mancha, tomando el castillo como sede, y otorgándola el Fuero de Consuegra, copia del de Cuenca. Destacó en esta época bajo su tutela la defensa tras la Batalla de Alarcos en 1195. Con la Batalla de las Navas de Tolosa, en 1212, se estabilizó finalmente la zona.

Posteriormente se produjo la repoblación de Consuegra y su alfoz, otorgándose carta de población a las localidades de Madridejos, Alcázar de San Juan, Villafranca de los Caballeros, Camuñas, Urda, Tembleque, Turleque, Villacañas, Quero, Argamasilla de Alba, Herencia, Arenas de San Juan y Villarta de San Juan. Pasó a ser un mayorazgo de la realeza. Asimismo, la desamortización en el siglo XIX hizo que la Orden de San Juan abandonara el pueblo.

Durante la Guerra de las Comunidades Consuegra, se mantiene fiel al rey Carlos I, que le concedió el título de Muy Leal. Durante esta guerra, las tropas mandadas por el Gran Prior derrotaron a los comuneros en Mora, donde se habían refugiado en la Iglesia Parroquial provistos de gran cantidad de pólvora, que éstalló como consecuencia del fuego de la batalla, pereciendo en ella los allí establecidos.

Fue residencia del Gran prior D. Juan José de Austria, hijo natural de Felipe IV y hermano de Carlos II, que reformó el Palacio, y consolidó las obras del Castillo.

Después de perder el favor de Carlos II, su valido Fernando de Valenzuela, vivió desterrado en el castillo.

Posteriormente, pasó a ser un mayorazgo de la realeza.

Durante la Guerra de la Independencia, el 22 de septiembre de 1809, tuvo lugar la Batalla de Consuegra, contra el ejército francés, en las que fueron derrotadas las tropas del Duque de Alburquerque, siendo ocupada la población por los franceses, que destruyeron la iglesia parroquial de Santa María la Mayor (Siglo XII), y fue quemado gran parte del archivo de la Orden de San Juan, que se encontraba en la nave del Castillo. Posteriormente, fue liberada por las tropas españolas al mando del General Elío.

La desamortización en el siglo XIX hizo que la Orden de San Juan abandonara el pueblo.

El 11 de septiembre de 1891 hubo una devastador desbordamiento del Amarguillo que destruyó los antiguos puentes romanos y que marcó la actual organización urbanística del municipio, en el que perecieron 360 personas.

El 27 de marzo de 1927, el rey Alfonso XIII, le otorgó el título de ciudad, del que le había despojado Alfonso VI, a raíz de su derrota de 1097.

Está situada en el centro geográfico de la península ibérica y ubicada junto a la autovía A-4 que une Madrid con Andalucía. La distancia que la separa de Madrid es de 92 km y de la capital de la provincia de 55 km. Su altitud sobre el nivel del mar es de 637 m.

La historia de Tembleque está ligada a la de la ciudad de Toledo. Por su situación geográfica, se asocia la villa de Tembleque al territorio carpetano, romanizado a partir del 193 a. C. año en que es conquistada Toletum (Toledo). Con el declive de Roma, la región será ocupada por los visigodos y en el 711 por los ejércitos musulmanes. Posteriormente, fue conquistada por las tropas cristianas tras la toma de Toledo por Alfonso VI, en 1085, y puesta bajo el dominio de Consuegra. Hacia 1183, el rey Alfonso VIII de Castilla dona Consuegra y todo su territorio a la orden de San Juan de Jerusalén.

Tras la batalla de las Navas de Tolosa, el prior de la Orden de San Juan de Jerusalén otorga carta de población a Tembleque en 1241. En 1509, la Reina Juana le otorga la condición de Villa. La buena situación de la villa, la importancia que cobra la venta de lana, y por tanto importancia de la trashumancia hacen que en este periodo Tembleque viva una etapa floreciente.

Durante la Edad Moderna la villa experimenta una fase decadente que se acrecientan durante los siglos XVIII y XIX. En el siglo XX, tras la mecanización agraria, su población se ha estabilizado en torno a los 2500 habitantes, que dependen en su mayoría de las actividades agrarias y del sector servicios. Desde los años 90, la implantación de fábricas y las buenas comunicaciones de la localidad han permitido a Tembleque mantener su población y diversificar sus ocupaciones.

Las Ventas con Peña Aguilera es un municipio español de la provincia de Toledo, en la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha. Linda con los términos municipales de Retuerta del Bullaque en la provincia de Ciudad Real y Menasalbas, Cuerva, Pulgar, Mazarambroz y San Pablo de los Montes en la de Toledo.

Sus nombres provienen de las ventas que servían de alojamiento a los viajeros que atravesaban los Montes de Toledo; y en cuanto a Peña Aguilera puede provenir de su ubicación bajo unos riscos donde anidaban águilas, o referirse a un cerro conocido como del Águila. Antaño vivían del trabajo del cuero, la caza y las canteras de granito, de donde se sacaron las piedras para el Alcázar y la Catedral de Toledo. Hoy en día mantiene una importante actividad en lo que al trabajo de la piel se refiere y sus talleres atraen muchos visitantes sobre todo los fines de semana.

Además de llevarse un recuerdo de su bien trabajado cuero, los que se acerquen a esta localidad podrán disfrutar de la visita a la iglesia de San Pedro Apóstol, que sorprende en su casco urbano por ser un templo gótico tardío con influencia mudéjar. Esta influencia se hace patente en el artesonado que cubre su nave de limas moamares con dobles tirantes y zapatas. Quizá por esto ha sido declarado B.I.C con categoría de monumento. Fuera del casco encontraremos la ermita de nuestra Señora del Águila, del siglo XVI, también con cubierta artesonada en su nave y en la que según la tradición se apareció la virgen.

En las cercanías de la ermita podremos encontrar los restos de un antiguo molino de viento de panta circular, hecho de mampostería, cal y canto. Además de disfrutar del propio molino, aproveche el enclave para hacer unas buenas fotografías de la sierra del Castañar, que se divisa casi en su totalidad. Y si llega al cerro de Peña Aguilera podrá ver los restos del castillo, conocido como el Torreón de los Moros, concretamente de la torre del homenaje.

El Parque Nacional de Cabañeros forma parte de la Red de los 15 parques nacionales de España, que constituyen una selección de las mejores muestras del patrimonio natural español, y es, junto con las Tablas de Daimiel, uno de los dos Parques Nacionales presentes en el territorio de Castilla-La Mancha. Además el territorio cuenta con otras figuras de protección en el marco de la Red Natura 2000: es una Zona de Especial Protección para Aves (ZEPA) y un Lugar de Importancia Comunitaria (LIC).

Situado en los Montes de Toledo, en Castilla- La Mancha, al noroeste de la provincia de Ciudad Real y suroeste de la de Toledo. Se enmarca entre las sierras de Rocigalgo y el Chorrito, al norte, y la sierra de Miraflores al sur; al este por el río Bullaque y al oeste por el río Estena, ambos afluestes del río Guadiana. Incluye los macizos de El Chorito y Rocigalgo (1448 metros).

El Parque Nacional de Cabañeros alberga una de las mejores representaciones españolas de bosque mediterráneo, tanto por su elevado grado de conservación, como por la representatividad de los distintos sistemas ecológicos asociados. Entre sus principales valores naturales están los bosques y matorrales mediterráneos, algunos enclaves relícticos de vegetación atlántica, bosques de ribera, turberas y herbazales, con la flora y fauna asociada a cada unos de estos ecosistemas, entre las que se encuentran algunas especies en peligro de extinción como el águila imperial.

Debe su nombre a las chozas utilizadas tradicionalmente por pastores y carboneros como refugio temporal de sus labores en el campo. Estas cabañas de forma cónica se techaban utilizando vegetación del entorno y eran usadas por los pobladores de los Montes de Toledo.

El Parque Nacional de Cabañeros fue declarado en 1995, pero siete años antes, en 1988, ya había sido declarado Parque Natural por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha como fruto de la generalizada reivindicación popular por evitar que Cabañeros se convirtiera en un campo para maniobras y prácticas de tiro del ejército.

 

Naturaleza en estado puro

Si estás pensando en ir a conocer más sobre la geología de España, los montes de Toledo son una muy buena opción para ello. Se trata de una de las cordilleras más conocidas de la península Ibérica. Los montes de Toledo han tenido su origen ligado a la evolución del antiguo macizo ibérico Herciniano. A lo largo de su extensión nos iremos encontrando con un conjunto de sierras que se paran la cuenca del Tajo y la del Guadiana y que puede llegar a tener una longitud de hasta 200 km de largo y 100 km de ancho.